No
tiene que pensarlo dos veces para darse cuenta que una
luna de miel en un crucero es una opción
perfecta para el viaje de novios, tan especial para los
recién casados.
Pues
después de una temporada de mucho movimiento detrás
de la organización del casamiento, lo más
que quiere la flamante pareja es tener una luna
de miel relajada, donde olvidarse de todo y donde
no exista agenda alguna más que la de uno mismo.
Una
luna de miel en un crucero le permite justamente
ello, no pensar en nada, pero con la gran ventaja de tener
al océano de marco. Y no sólo eso, puede
también hacer turismo en los distintos puntos de
desembarco, los cuales los elige usted y su pareja: las
paradisíacas playas del Caribe, el entretenido
Caribe, la fantástica patagonia argentina y chilena.
Incluso puede elegir un crucero del otro lado del mundo,
por las islas griegas, por los países nórdicos…
Las opciones son infinitas.
Existen
además cruceros especialmente
pensados para lunamieleros, con destinos al nivel de las
circunstancias y con entretenimiento y servicio a bordo
sólo para enamorados. Como para festejar el amor.
Imagina
que puedes tener organizado para los dos desayunos íntimos
en el camarote y comidas a la luz de las velas, música,
habitaciones perfumadas con flores… Y hay incluso
más servicios exclusivos como masajes en pareja,
un recibimiento del comandante exclusivo, vinos espumantes
e incluso un certificado de luna de miel.
Considera
entonces tener tu luna de miel en un crucero,
a bordo de un barco, lo cual ya suena romántico
desde antes de partir. Además recuerde que en estos
viajes tiene todo los servicios incluidos: comidas, espectáculos,
bidas, gimnasio, piscina….
Y
para tu luna de miel en un crucero puedes
tener trayectos cortos o más largos y combinarlos
también con una estadía en algún
lugar fijo. Es decir, puedes armar una perfecta luna de
miel a la medida de ambos.
Eso
sí, recuerda que en una luna de miel en
un crucero todo girará alrededor sólo
de ustedes y tendrá un viaje inolvidable de a dos.